El inicio.

Entiéndase visto desde la colectividad.

Desolador es el panorama del uno, del individuo, y del individuo que ve individuos; pintoresco es el proceso comunicativo entre personas que se ven afectadas por un estímulo externo que los hace generar una respuesta a favor de algo.

Es enriquecedor para el grupo (la humanidad) generar propuestas de cambio, respuestas a preguntas no formuladas, a problemas que aún no llegan, a situaciones no experimentadas. Esto resulta muy difícil debido a la naturaleza del entorno al que nos vemos expuestos, ¿cómo conservar el potencial de lo que podemos llegar a ser sin dejarse llevar por los pequeños pero constantes estímulos a los que nos vemos afectados a cada instante? Se requiere mucha fortaleza, una pasión muy fuerte, y de un apego hacia el grupo que sea un polo a tierra, un horizonte palpable.

Debemos responder a estos estímulos, llámense apetencias, necesidades, imposiciones o mundanidades si se quiere. El ser humano requiere de afecto (personal, familiar, social), sustento (responsabilidades, empleo, proyectos) y esparcimiento (descanso del resto); pero ¿hasta dónde todo esto no es más que un esparcimiento del ser mismo? La colectividad se ve permeada de estos estímulos en los que todos nos perdemos en nosotros en vez de encontrarnos en nosotros; resultamos siendo nada más que una sombra proyectada en una pared cuando potencialmente somos mucho más que un tránsito, la inmediatez resulta siendo un comportamiento común donde se pierdel futuro.

Conociendo ya unas de nuestras falencias deontológicas es una reacción muy común para unos y desconocida para otros el aprovechamiento de estas. Si es tan necesario para nosotros tener todos estos estímulos para el ahora y que sean reconocidos por el ahora; hagámoslo para el futuro, reconozcámonos en colectivo hacia el futuro. Tengamos responsabilidades con otros para entendernos en una sociedad que proyecta hacia un futuro que puede ser modificado, para un futuro propuesto, para un futuro construido, pensado y articulado; donde sea un comportamiento intrínseco, implícito y hasta axiomático si se quiere, que hay que trabajar para evolucionar, no para enmendar. ¿Cuántas generaciones tienen que caer en el mismo error para reconocer que se tienen que tomar decisiones diferentes? Es ridículo que después de tanto tiempo de registros sobre nuestra forma de actuar, no hayamos sido capaces de entender nuestra naturaleza y adelantarnos a nosotros mismos, al sino de ser humanos.

Considerando lo anterior, un latido es preámbulo de otro; un paso es el preámbulo de otro; una ruta es el preámbulo de otra; una responsabilidad es el preámbulo de otra y necesitamos mucha fortaleza, una pasión muy fuerte, y de un apego hacia el grupo que sea un polo a tierra, para trabajar por un horizonte palpable.

De esta iniciativa, saldrá otra; lo mismo ocurre con este post, del que saldrá otro post.

Humano@Mitokondria.net

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.